Textos legales obligatorios en una web en España

Los textos legales obligatorios de una web en España sirven para cumplir varias normas a la vez cuando tienes presencia en internet. Dicen a quien te visita quién eres, qué haces con sus datos y en qué condiciones contrata contigo, y si faltan o están mal planteados te expones a reclamaciones y sanciones. Lo que sigue es orientativo: revisa tu caso con un profesional, como un abogado o un consultor especializado en protección de datos.
Aviso legal (LSSI-CE)
La Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI-CE), obliga a quien desarrolla una actividad económica por internet a ofrecer ciertos datos de forma permanente, fácil, directa y gratuita. Lo normal es hacerlo con una página de aviso legal enlazada desde todas las páginas, en el pie.
El artículo 10 de la LSSI-CE pide, entre otros datos:
- Nombre o denominación social y NIF.
- Domicilio y una dirección de correo electrónico u otro medio que permita una comunicación directa y efectiva.
- Datos de inscripción en el Registro Mercantil u otro registro público, si estás inscrito en alguno.
- Si tu actividad necesita autorización administrativa previa, los datos de esa autorización y del órgano que la supervisa.
- Si ejerces una profesión regulada, el colegio profesional y el número de colegiado, el título académico y el Estado en que se expidió, y las normas profesionales aplicables.
- Los códigos de conducta a los que estés adherido, si los hay.
- Si muestras precios, información clara sobre si incluyen impuestos y, en su caso, gastos de envío.
Aunque tu web sea solo informativa y no vendas nada en ella, si forma parte de tu actividad profesional lo prudente es tener el aviso legal.
Política de privacidad (RGPD y LOPDGDD)
Casi todas las webs recogen datos personales, aunque sea con un formulario de contacto, una suscripción, un sistema de reservas o un chat. En ese caso tienes que informar a las personas de cómo los tratas, como exigen el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD, Reglamento UE 2016/679) y la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD).
La política de privacidad tiene que explicar de forma clara y sencilla, como mínimo:
- Quién es el responsable del tratamiento y cómo contactar con él, y con el delegado de protección de datos si lo tienes.
- Para qué se usan los datos.
- La base jurídica de cada tratamiento: consentimiento, ejecución de un contrato o medidas precontractuales, obligación legal, interés legítimo...
- A quién se comunican los datos y si hay transferencias fuera del Espacio Económico Europeo.
- Cuánto tiempo se conservan, o con qué criterio se decide.
- Los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación del tratamiento y portabilidad, y cómo ejercerlos.
- El derecho a retirar el consentimiento en cualquier momento, cuando el tratamiento se base en él.
- El derecho a presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Lo que hay que poner en los formularios
La LOPDGDD permite informar por capas: junto al formulario va una información básica (como mínimo, responsable, finalidad y derechos) y un enlace a la política completa. Pide solo los datos que necesitas. Para enviar comunicaciones comerciales por correo electrónico hace falta, por regla general, el consentimiento previo y expreso de la persona; la LSSI-CE prevé alguna excepción para clientes con los que ya tienes relación. Esa casilla nunca puede venir marcada por defecto, y no debe mezclar en una sola la privacidad y la publicidad. Lo explicamos con un ejemplo en qué texto legal necesita un formulario según el RGPD.
Ten en cuenta que la política de privacidad es la parte visible. Cumplir incluye también obligaciones internas, como los contratos con los proveedores que acceden a los datos o las medidas de seguridad.
Política de cookies y banner de consentimiento
El artículo 22.2 de la LSSI-CE regula el uso de cookies y tecnologías similares. La regla general es que, para instalar cookies que no sean estrictamente necesarias (analítica, publicidad, algunas de redes sociales o de vídeos incrustados), necesitas el consentimiento del usuario después de haberle informado de forma clara y completa.
La AEPD tiene publicada una guía sobre el uso de las cookies que conviene seguir, y de ella salen varias pautas:
- Las cookies técnicas imprescindibles para que la web funcione no requieren consentimiento, aunque sí conviene informar de ellas.
- Las cookies no necesarias no deben cargarse hasta que el usuario acepte.
- Rechazar tiene que ser tan fácil como aceptar, con el botón de rechazar en la primera capa del banner, al mismo nivel que el de aceptar.
- Seguir navegando no equivale a consentir; hace falta una acción clara del usuario.
- El usuario debe poder configurar las cookies por finalidades y cambiar de opinión cuando quiera, por ejemplo con un enlace permanente a la configuración.
La política de cookies, por su parte, explica qué cookies usa la web, para qué sirven, quién las instala (propias o de terceros), cuánto duran y cómo gestionarlas o retirar el consentimiento. Si añades herramientas nuevas, actualiza la política y el banner. Entramos en el detalle en qué exige la normativa del banner de cookies.
Condiciones de contratación si vendes online
Si en tu web se puede comprar, contratar un servicio o reservar con pago, necesitas además unas condiciones generales de contratación. Aquí entran, entre otras, la propia LSSI-CE y la normativa de defensa de consumidores y usuarios, principalmente el texto refundido aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007. En general deben recoger:
- Identificación del vendedor y datos de contacto.
- Características principales de los productos o servicios.
- Precio total con impuestos y, en su caso, gastos de envío u otros costes adicionales.
- Formas de pago y plazos de entrega o de ejecución.
- Los pasos para contratar, si se archivará el documento del contrato y si será accesible, cómo corregir errores antes de confirmar y los idiomas disponibles.
- El derecho de desistimiento cuando vendes a consumidores: con carácter general, 14 días naturales, con sus excepciones, y cómo ejercerlo.
- Las garantías legales, la política de devoluciones y cómo presentar reclamaciones.
Después de la compra tienes que confirmar la contratación al cliente. Además, la Directiva (UE) 2023/2673 ha incorporado a la normativa europea de consumo la obligación de ofrecer una función de desistimiento en línea (el llamado «botón de desistimiento») en los contratos a distancia celebrados a través de una web o una aplicación; consulta con tu asesor cómo te afecta según su aplicación en España. Si vendes solo a empresas, varias de estas obligaciones cambian.
Dónde colocar los textos legales obligatorios
- Enlaces al aviso legal, la política de privacidad y la de cookies en el pie de todas las páginas.
- Información básica de privacidad y enlace a la política completa junto a cada formulario.
- Banner de cookies en la primera visita y acceso permanente a su configuración.
- Condiciones de contratación accesibles antes de comprar y aceptadas expresamente durante la compra.
Textos legales incluidos en tu web
En Webmensual todas las webs incluyen los textos legales, adaptados a los datos de tu negocio. Cada actividad tiene sus particularidades, así que te recomendamos que un profesional revise tu caso, sobre todo si tratas datos especialmente sensibles, como los de salud en una clínica, o si vendes online. Si tienes dudas sobre tu web actual o la que quieres crear, escríbenos y lo vemos contigo.
Preguntas frecuentes
Si la web forma parte de tu actividad económica o profesional, lo prudente es tenerlo aunque no vendas nada en ella. La LSSI-CE exige ofrecer datos como tu nombre o razón social, NIF, domicilio y una forma de contacto directa, y el aviso legal es el sitio habitual para ponerlos. Revisa tu caso concreto con un profesional.
No. Las cookies estrictamente necesarias para que la web funcione, como las de sesión o las del carrito de compra, están exentas de consentimiento según la LSSI-CE. Aun así, conviene informar de ellas en la política de cookies. Las de analítica, publicidad o redes sociales sí necesitan que el usuario acepte antes de cargarse.
No es recomendable. Los textos tienen que reflejar tus datos, tu actividad y las herramientas y tratamientos que usas en la práctica, y los de otra empresa casi nunca coinciden. Un texto copiado suele mencionar cookies o finalidades que no tienes y olvidar las que sí, así que ni informa bien ni te protege ante una reclamación.


