¿Cuánto cuesta una web profesional para una pyme?

¿Cuánto cuesta una web profesional para una pyme?

¿Cuánto cuesta una web profesional para una pyme? Es la primera pregunta que nos hacen casi siempre, y la respuesta empieza por un «depende» que no le gusta a nadie. Depende de quién la haga, de cómo te la cobre y, sobre todo, de qué incluye el precio que te enseñan, porque dos presupuestos con la misma cifra pueden cubrir cosas muy distintas y uno de ellos dejarte fuera gastos que pagarás igual más adelante.

Qué estás pagando cuando pagas una web

Una web profesional tiene varias piezas, y cada proveedor mete unas u otras en el precio. Para comparar, conviene separarlas.

El diseño y el desarrollo son la parte visible: la estructura, el aspecto, la programación y la adaptación al móvil. Es también la que más varía, porque no cuesta lo mismo partir de una plantilla que diseñar desde cero. Luego están los contenidos (textos, fotos, iconos), que muchas veces se dan por supuestos y acaban siendo trabajo tuyo.

Para que la web exista en internet hacen falta el hosting, que es el servidor donde se aloja y sin el que no se ve; el dominio, la dirección tipo tunegocio.es, que se renueva cada año, y el certificado SSL, el candado y el https del navegador, que hoy es imprescindible.

Por último está lo que mantiene la web en pie y en regla: el mantenimiento (actualizaciones de software y de seguridad, copias de seguridad, resolución de incidencias), los textos legales (aviso legal, política de privacidad y política de cookies) y el SEO técnico, que permite a Google rastrear e indexar bien la web.

Precio de una web con pago único: rangos orientativos

En el modelo tradicional pagas el desarrollo de una vez. Las cifras cambian muchísimo de un proveedor a otro, pero para que te sitúes, el mercado se mueve más o menos así:

  • Web sencilla con plantilla: desde unos pocos cientos de euros hasta alrededor de 1.000 €.
  • Web corporativa con diseño a medida: a menudo varios miles de euros, según el número de páginas y las funcionalidades.
  • Web con funciones avanzadas (reservas, área de clientes, varios idiomas, tienda online): puede superar esas cifras con facilidad.

Tómalo solo como referencia. La cifra sola dice poco si no sabes qué incluye y qué se queda fuera.

Los gastos que llegan después

El desarrollo es lo que ves en el presupuesto. Lo que encarece una web con los años son los gastos que vienen detrás, cada mes o cada año.

Hosting

Un alojamiento compartido muy barato puede salir caro si la web va lenta o se cae, y eso lo pagas en clientes. Un hosting decente para una pyme ronda, de forma orientativa, entre 5 y 30 € al mes. Pregunta si el primer año va incluido y cuánto cuesta renovar, porque las ofertas de bienvenida suelen subir después.

Dominio

Un .es o un .com cuesta normalmente unas decenas de euros al año como mucho. Lo que hay que vigilar es a nombre de quién se registra. El titular tienes que ser tú o tu empresa; si lo registra el proveedor a su nombre, cambiar de agencia puede convertirse en un dolor de cabeza.

Mantenimiento y actualizaciones

Una web con gestor de contenidos necesita actualizar cada cierto tiempo el núcleo, los plugins y el tema. Si nadie lo hace, tarde o temprano aparecen fallos o agujeros de seguridad. Los planes de mantenimiento van, de forma orientativa, de 30 a 100 € al mes. Si no lo contratas, el gasto llega igual, de golpe y el día que algo se rompe.

Copias de seguridad

Pregunta cada cuánto se hacen, dónde se guardan y quién se encarga de restaurarlas. Una copia que nadie ha probado a recuperar vale bastante poco; lo explicamos en el artículo sobre copias de seguridad web.

Cambios y ampliaciones

Es el gasto que más sorprende. Cambiar un horario, añadir un servicio o subir fotos nuevas puede ser gratis, cobrarse por horas o tener un precio por intervención. Antes de firmar, pide por escrito qué cambios entran y cuáles se facturan aparte.

Textos legales y SEO

Muchos presupuestos económicos dejan fuera los textos legales y la configuración básica para buscadores, y luego toca buscarlos por tu cuenta o pagarlos como extra. Si quieres saber qué documentos necesitas, los repasamos en textos legales obligatorios en una web.

Cuánto cuesta una web en cuota mensual

La alternativa al pago único es la cuota mensual: pagas una instalación pequeña al empezar y una cantidad fija al mes que incluye el diseño, el alojamiento y el mantenimiento. Es como trabajamos en Webmensual, así que te dejamos nuestros planes como referencia:

  • Básico, 79 €/mes + IVA y 199 € de instalación: web corporativa de hasta 5 páginas, con hasta 3 cambios de contenido al mes.
  • Profesional, 149 €/mes + IVA y 299 € de instalación: hasta 10 páginas, blog, SEO on-page, Google Analytics 4 y cambios de contenido ilimitados.
  • Business, 299 €/mes + IVA y 399 € de instalación: tienda online con hasta 50 productos, pasarela de pago, SEO técnico avanzado y cambios ilimitados.

Los tres incluyen diseño propio sin plantillas, hosting NVMe, dominio, SSL, textos legales, mantenimiento, seguridad, copias de seguridad diarias y soporte de persona a persona. La permanencia mínima es de 6 meses; después, mes a mes, y si decides irte, te entregamos la web y el dominio es tuyo. También puedes contratar sin permanencia pagando 150 € más de instalación.

Para comparar con un pago único, haz la cuenta entera. Con la instalación y los 6 meses de permanencia, el plan Básico suma 673 € + IVA; el Profesional, 1.193 € + IVA, y el Business, 2.193 € + IVA. Ese es el compromiso mínimo, y es la cifra que tienes que poner al lado de un presupuesto de pago único más 6 meses de hosting, dominio, mantenimiento y cambios. Si quieres ver los dos modelos con calma, los comparamos en web en cuota mensual o pago único.

Cómo comparar presupuestos de páginas web

  1. Calcula el coste a varios años, además del precio de entrada: suma desarrollo, hosting, dominio, mantenimiento y una estimación de cambios.
  2. Pregunta quién es el titular del dominio y qué pasa con la web si dejas de trabajar con ese proveedor.
  3. Pide que te detallen qué cambios están incluidos y cuánto cuestan los que no.
  4. Comprueba si el diseño es propio o una plantilla. Usar plantilla no tiene nada de malo, pero tienes que saberlo y pagar en consecuencia.
  5. Revisa los plazos. Una web que tarda meses en publicarse también cuesta: es el tiempo que pasas sin estar visible.
  6. Confirma si incluye textos legales y SEO técnico o si tendrás que resolverlo aparte.

Lo barato que sale caro, y lo caro que no hace falta

Una web muy barata acaba saliendo cara si cada cambio se cobra aparte, el hosting falla o nadie la actualiza. Tampoco hace falta una gran inversión para tener una web que funcione. A la mayoría de pymes y autónomos les basta con una web clara, rápida y bien adaptada al móvil, con el contacto a la vista y unos textos que expliquen qué haces y para quién. Lo demás se puede ampliar cuando el negocio crezca.

Calcula el precio de tu web

No necesita lo mismo un fisioterapeuta que una empresa de reformas o una academia. Si quieres saber qué plan encaja con tu negocio y cuánto te costaría en total, escríbenos y lo vemos contigo, sin compromiso. El detalle de cada plan está en la página de precios.

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